Ignoro si existe algún límite
para lo sublime
Mejor así
Y que no seamos nosotros los jueces
De cada búsqueda y descubrimiento
Que habitualmente bendecimos
Bajo la lluvia que barniza nuestros rostros;
Ignoro si existe algún lugar en el que amar
sea igual a
olvidar
Un umbral donde nuestras huellas
se deshagan felices
Acariciadas por la brisa
Donde el mismo amanecer
nos sorprenda a todos
Y sepamos que es el fin,
que finalmente habremos llegado.
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